Medicina anti-envejecimiento
La medicina antienvejecimiento es, medicina preventiva que busca retrasar el proceso de envejecimiento biológico. El envejecimiento es un proceso fisiológico en el que el componente genético influye, pero que en su mayor parte está determinado por aspectos dependientes del estilo de vida como son la nutrición, actividad física o factores ambientales. La medicina anti-aging tiene como finalidad controlar factores externos, como el estrés, sol, tabaco, alcohol o mala alimentación, que aceleran el envejecimiento para atenuar “un proceso natural inevitable.¨

La sabiduría popular atribuye este don a los genes, pero lo cierto es que sólo representan el 25 por ciento de la longevidad y el resto se debe a causas externas, lo que más de uno llama mala vida: estrés, tabaco, alcohol, contaminación, radiaciones solares, alimentación inadecuada, y el sedentarismo. Los enemigos son múltiples y atacan donde más duele: la oxidación celular, principal causa del envejecimiento. Para reducir su efecto, ha nacido la medicina antienvejecimiento, ortomolecular, a la que se apuntan cada vez más personas como fórmula para mejorar su calidad de vida y anticiparse a la aparición de posibles enfermedades degenerativas, como el Alzheimer o el cáncer, como así también a demorar la aparición de fenómenos vinculados al deterioro del aparato cardiovascular. Actividad física Diversos estudios demostraron que el ejercicio físico es capaz de aumentar la secreción de endorfinas por parte del organismo mejorando el bienestar general como también influirían sobre la disminución del dolor, con el cual están ampliamente relacionadas. Otros beneficios que reporta la actividad física son: – Mejora la capacidad física. – Disminución del trabajo del corazón para un mismo grado de esfuerzo. – Disminución de la tensión arterial. – Aumento de la tolerancia al esfuerzo. – Disminución de las cifras de colesterol. – Disminución del riesgo de trombosis. – Disminución de la ansiedad y el temor. – Mejora la capacidad pulmonar Aún en pacientes con enfermedad coronaria establecida, la evolución de la enfermedad es más lenta y la incidencia de complicaciones futuras se reduce. Las personas que se mantienen activas viven en mejores condiciones físicas y durante más tiempo. Existen muchos estudios que demuestran que los beneficios de la actividad física habitual superan los riesgos. Alimentación antienvejecimiento Algunos alimentos poseen componentes que ayudan a defender las células de la agresión de los radicales libres y retrasan el proceso de envejecimiento (alimentación ortomolecular). Básicamente, estos antioxidantes se pueden encontrar en muchos tipos de fuentes naturales de alimentos. En nuestro consumo de comida diario, por lo menos la mitad de ellos contiene este agente. Para redondear, cada alimento que contiene nutrientes como vitamina A, vitamina B-6, vitamina B-12, vitamina C, vitamina E, caroteno, ácido fólico, o el selenio contendrían los antioxidantes. Los antioxidantes son sustancias que, aunque se encuentran en muy baja concentración en el organismo, poseen la capacidad de inhibir la oxidación causada por los radicales libres. La naturaleza proporciona los tres grupos fundamentales de antioxidantes a través de algunos alimentos. Se trata de las vitaminas C, E , y el betacaroteno. Algunos de los alimentos en los que podemos encontrar todos estos nutrientes antiaging son frutas como manzana, los arándanos, las frambuesas, las fresas, los banana, y las paltas, y los vegetales tales como zanahorias, brócoli, tomates, cebolla (especialmente la colorada), lechuga, espárrago, remolachas, espinaca y otros.

